Iwakuni y el Puente Kintai-kyo

A tan solo una hora de Hiroshima se encuentra la ciudad de Iwakuni, donde se encuentra el puente Kintai-kyo, famoso por sus cinco arcos. Además, en la cima del Monte Shiroyama se encuentra el castillo de Iwakuni. Pero no es todo lo que hay para ver en esta ciudad.

Mi visita fue bastante corta, pues fui a pasar el día mientras estaba parando en Hiroshima. Sin embargo, pude recorrer y conocer un poco la ciudad. Recuerdo que caminé bastante ese día. O eso me pareció.

Inicio del recorrido: estación Nishi-Iwakuni

Para llegar a Iwakuni desde Hiroshima me tomé el tren y me bajé en la estación Nishi Iwakuni. Es posible también llegar por otros medios, pero este me pareció el más conveniente. Mi intención era ir hacia el puente Kintai-kyo, pero tenía alrededor de dos kilómetros hasta este. El camino estuvo lindo. La ciudad es muy de época, con las casitas estilo japonés antiguo.

Camino al Puente Kintai-kyo: el santuario Shinoo Hachimangu

Escaleras al  santuario Shinoo Hachimangu
Escaleras al santuario Shinoo Hachimangu

En el camino me encontré con un templo, al cual, para llegar, tuve que subir unas cuantas escaleras (¡qué raro en Japón subiendo escaleras para acceder a un templo! ¿no?).

Luego de los primeros escalones, hay un descanso en el cual se encuentra un temizu, un lugar para lavarse las manos (te = manos; mizu = agua). Algunos temizu, como este, son muy bonitos; este tenía la forma de un dragón y el agua salía por su boca. Arriba tenía un cartel donde te explicaba cómo debías hacer para lavarte correctamente (esto dice el cartel): primero debes lavarte la mano izquierda, luego debes lavarte la mano derecha. Para finalizar, con la mano izquierda debes llevarte agua a la boca para enjuagarla (¡no beberla!).

Temizu del santuario Shinoo Hachimangu
Temizu del santuario Shinoo Hachimangu

Este procedimiento es para quitarse las impurezas antes de entrar al santuario. Luego de finalizar la limpieza, las escaleras siguen hasta llegar a un pequeñísimo altar y se puede vislumbrar la ciudad. Seguimos caminando y nos encontramos con el santuario Shinoo Hachimangu. No había gente en ese momento, así que estaba súper tranquilo todo.

La vista de Iwakuni desde el santuario Shinoo Hachimangu
La vista de Iwakuni desde el santuario Shinoo Hachimangu

Algo curioso, quizás para los occidentales, es que muchas veces puedes ir a los templos o santuarios y no encontrar a nadie que te atienda y aún así, comprar algo. En diferentes lugares tienen objetos que venden y lugares donde depositar el dinero. La verdad desconozco si alguien roba en este tipo de lugares, pero no creo que sea algo común.

 El santuario Shinoo Hachimangu
El santuario Shinoo Hachimangu

El Puente Kintai-kyo y sus cinco arcos

Finalmente llegamos al puente que cruza el río Nishiki. Realmente es vistoso y bonito. Es de madera y su construcción es muy particular. Para cruzar se debe abonar unos 300 yenes. Al abonar puedes comprar un ticket para ir también al castillo y el viaje en funicular. Yo no hice esta pequeña travesía por falta de tiempo, pero si te interesa hacer eso también, el precio ronda los 900 yenes y es más económico si lo compras de esta forma.

Puente Kintai-Kyo en Iwakuni
Puente Kintai-Kyo en Iwakuni

Ahora, volviendo al puente, se construyó en 1673 por el tercer daimio de Iwakuni, pero duró solo un año. Luego se reconstruyó, reforzándolo y se agregaron impuestos para su mantenimiento, que eran cada 20 y 40 años dependiendo del tramo. Duró así poco menos de 300 años, pues durante la Segunda Guerra Mundial se volvió a desmoronar por falta de mantenimiento, gracias a los tifones. En 1953 se volvió a remodelar y se restauró unas veces más hasta la fecha.

Por cierto, del otro lado del puente solía estar el castillo, pero fue desmantelado en el periodo Ikkoku-Ichijo (donde debía haber solo un castillo por provincia) en 1615. El clan Kikkawa usó parte de lo que quedó como su residencia, y en la cima de la colina se erigió la nueva réplica del castillo.

Castillo de Iwakuni
Castillo de Iwakuni

Del otro lado del Puente Kintai-kyo: el parque Kikko y el museo de arte de Iwakuni

Al cruzar el puente, nos dirigimos hacia el museo de arte de Iwakuni para ver una exhibición sobre samuráis. Camino al museo pasamos por el parque Kikko, que tiene varias fuentes de agua y es un lindo espacio para pasear.

Parque Kikko
Parque Kikko

Llegando al otro lado del parque hay dos museos: el Museo Shirohebi, que es un museo de serpientes blancas (shiro = blanco, hebi = serpiente) y el Museo de Arte, que es al que fuimos.

El Museo de Arte tenía una interesante exhibición de samuráis: diversas armaduras, espadas, ornamentos y piezas de arte. El pueblo japonés tiene una especial sensibilidad ante el cambio de las estaciones, por lo que muchos de los ornamentos y piezas de arte reflejan las distintas épocas de la naturaleza.

 Museo de arte de Iwakuni
Museo de arte de Iwakuni

Si mal no recuerdo, dentro del museo no se permite sacar fotografías (yo al menos no tengo ninguna, ¡y eso ya es raro!). Pero si quieres echar un vistazo a lo que puedes ver dentro del museo, te recomiendo visites su sitio web oficial: Iwakuni Art Museum. Puedes ver el sitio en inglés, pero si no entiendes inglés igual puedes ver las fotos para darte una idea.

Qué más ver en Iwakuni

La visita al museo me llevó un buen rato (no es tan grande, pero si te interesa el tema seguro te tomes tu tiempo), y como ese día iba a paso tranquilo, no recorrí mucho más. Hice una pequeña parada en el camino de regreso para comer algo (recuerdo comprar algo al paso, pero hay unos cuantos locales de comida para conocer).

De todos modos, Iwakuni es una ciudad que ofrece muchas más cosas:

  • El paseo en teleférico y la visita al castillo: como el castillo está en la cima del monte, podrás ver la ciudad y el bonito puente Kintai-kyo desde arriba.
  • El Museo Kikkawa, que tiene algunos tesoros nacionales y pertenencias de la familia Kikkawa.
  • El Iwakuni choukokan (museo de antigüedades de Iwakuni), donde tienen guardados documentos antiguos (todo en japonés, claro), incluyendo documentos sobre la construcción del puente.
  • Paseos en bote en primavera y otoño.
  • Pesca con ukai o cormorán en verano: es una demostración que hacen durante las noches de verano en el río Nishiki.

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