El templo Rokuon-ji es más conocido por su nombre Kinkaku-ji, o pabellón dorado. Es muy posible que ya hayas visto alguna foto anteriormente. Pero el pabellón dorado es más que una imagen bonita para contemplar. En 1994 el templo fue registrado como Patrimonio cultural de la humanidad.

Alrededor del Kinkaku-ji hay un estanque que refleja el pabellón dorado logrando que obtengas fotografías preciosas.

¿Qué representa el pabellón dorado?

El pabellón dorado es parte de un templo budista zen y es uno de los tantos sitios en los que se guardan reliquias de Buda. Estos lugares son conocidos como shariden.

La construcción de este hermoso lugar fue realizada por Ashikaga Yoshimitsu, el tercer shogun del periodo Muromachi a principios de 1400, nombrando a la villa Kitayama-den. El pabellón dorado central representaba antiguamente a la tierra sagrada de Buda en este mundo.

En sus alrededores, se recibía a emperadores y miembros de la nobleza, quienes observaban la grandeza del pabellón dorado desde la casa de té sekka-tei.

Los niveles del pabellón dorado

El pabellón dorado cuenta con tres niveles, cada uno con una construcción diferente:

  • El primer nivel fue construido con un estilo shinden, un estilo de la aristocracia imperial del siglo XI. Este piso contrasta con los dos pisos superiores ya que tiene las columnas de madera en su color natural y las paredes blancas, a diferencia de la parte superior que es toda dorada. Gracias a que este piso suele estar abierto, se pueden ver estatuas de Buda en su interior.
  • El segundo nivel tiene un estilo buke, correspondiente a la aristocracia guerrera. Su exterior está completamente cubierto de láminas doradas. En su interior hay una estatua del Bodhisattva (ser iluminado) Kannon, quien es muy venerada en todo Japón, puesto que se cree que va a salvar a la humanidad. Su nombre, Kannon, significa “aquella que escucha los lamentos del mundo”. A su alrededor se encuentran los cuatro reyes celestiales, que son deidades budistas que protegen los cuatro puntos cardinales.
  • El tercer nivel tiene un estilo zenshu-butsuden chino, y está cubierto de oro tanto por dentro como por fuera. En su interior se encuentra una tríada de Budas y 25 Bodhisattvas. En la parte superior del tercer nivel podemos observar un fénix dorado chino.

Estos tres niveles fusionan las tres culturas, Okaya, Samurai y China, formando en conjunto la cultura de Kitayama, la villa creada por Yoshimitsu.

El salón de té Sekka-tei y el templo Fudo-do

Este salón, construido durante el periodo Edo (que abarca desde 1603 hasta 1868), tiene una vista preciosa hacia el pabellón dorado, principalmente al atardecer. De allí viene el nombre de este lugar, sekkatei, que significa “lugar de tarde bella”. El techo tiene una estructura muy impresionante, compuesta por madera de nandina, un bambú sagrado.

Muy cerquita del salón de té se encuentra el templo Fudo-do, cuya principal imagen es una estatua budista de piedra de la deidad Fudo-myo-o. A principios de febrero (para Setsubun) y el 16 de agosto se celebran rituales a puertas abiertas en este templo.

La visita a Kinkaku-ji no lleva mucho tiempo. Para acceder deberás tomarte un bus, o caminar casi dos kilómetros desde la estación de tren más cercana (mejor el bus, ¿no?).